13-01-2022
Esta noche como de costumbre leímos algunos libros. Entre ellos Pinocho, una versión ilustrada y brevísima. Mientras yo te leia Milay, vos ibas repitiendo lo que yo pronunciaba. Es habitual que hagamos este tipo de lecturas entre los dos sobre todo por las noches. Pero lo más lindo y sorprendente fue como vos ibas anticipando partes de la historia. Aunque ya te había leído este libro, vos ibas adelantando cosas que iban a pasar dentro de la historia de este personaje. Creo que tu memoria y comprensión colaboraron para ir avanzando en lo que leíamos. Obviamente yo te iba felicitando a cada momento que agregabas cositas de Pinocho, Peteto (no te salía la pronunciación de Gepeto) o la ballena. Tenías poco más de cuatro años. Cuánto colabora la literatura en nuestra imaginación...