Como el hombre ilustrado de Bradbury cada uno lleva "tatuadas" diferentes historias pero también ideas, pensamientos. Bienvenidos a compartir todo esto.Miguel Escobar
domingo, 26 de febrero de 2012
TODO SE TRANSFORMA
Tu beso se hizo calor
luego el calor movimiento,
luego gota de sudor
que se hizo vapor, luego viento
que en un rincón de La Rioja
movió el aspa de un molino
mientras se pisaba el vino
que bebió tu boca roja.
Tu boca roja en la mía,
la copa que gira en mi mano,
y mientras el vino caía
supe que de algún lejano rincón
de otra galaxia,
el amor que me darías,
transformado, volvería
un día a darte las gracias
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
El vino que pagué yo,
con aquel euro italiano
que había estado en un vagón
antes de estar en mi mano,
y antes de eso en Torino
y antes de en Torino, Prato,
donde hicieron mis zapato
sobre el que caería el vino.
Zapatos que en unos horas
buscaré bajo tu cama
con las luces del aurora,
junto a tus sandalias planas
que compraste aquella vez
en Salvador de Bahía
donde a otro diste el amor
que hoy yo, te devolvería...
Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.
JORGE DREXLER
Quien quiera que seas
No hay nada tuyo que no quiera ver yo.
No tengo tan claro
que te conozca.
Intuyo, apenas, algo acerca de ti
y todo lo demás
está en la sombra
Te miro y pienso,
te miro y me digo:
“quien quiera que seas,
¿de dónde has salido?”
Lo quiero todo, y tengo muy claro que no
te voy a entender
más que en parte.
Me importa mucho más
verte vibrar, así,
que descifrarte
Te veo y quiero
que tu me veas
quien quiera que seas
quien quiera que seas.
Tan poco tuyo que ahora soy yo
y nunca fui
tan de nadie...
Jorge Drexler
sábado, 25 de febrero de 2012
DOS TIPOS DE TONTOS, DOS TIPOS DE VIVOS
Es que según el viejo refrán –menos cínico que burlón– entre los
lectores y frecuentadores de la palabra escrita se suelen detectar dos
tipos de tontos: los que prestan sus libros y los que los devuelven. Me
han tratado de tonto a menudo –y a veces con razón–, pero sólo me he
sentido orgulloso de serlo cuando me consideraron miembro de esa
cofradía: prestador y devolvedor, tonto al cuadrado.
En buena lógica, se podría llegar a suponer que hay también dos tipos de
vivos: los que no prestan los libros (suyos) y los que no los devuelven
(los ajenos). Claro que no son bibliotecarios ni van a la biblioteca:
juntan en su casa, cosechan en la ajena. Estiban y almacenan, compran
por metro, forran y enfilan. Los libros de esos vivos no son suyos ni de
nadie: están muertos. Los tontos aprendimos en la biblioteca –pese a
ser tontos o precisamente por eso– que un libro es mío sólo cuando (y
porque) lo he leído y aunque no duerma siempre en casa. Es su modo de
vivir. Si no, está muerto.
viernes, 24 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
BARRO TAL VEZ
Si no canto lo que siento
me voy a morir por dentro.
He de gritarle a los vientos hasta reventar
aunque solo quede tiempo en mi lugar.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez....
Y es que esta es mi corteza
donde el hacha golpeará
donde el río secará para callar.
Ya me apuran los momentos
ya mi sien es un lamento.
Mi cerebro escupe ya el final del historial
del comienzo que tal vez reemprenderá.
Si quiero me toco el alma
pues mi carne ya no es nada.
He de fusionar mi resto con el despertar
aunque se pudra mi boca por callar.
Ya lo estoy queriendo
ya me estoy volviendo canción
barro tal vez...
Y es que esta es mi corteza
donde el hacha golpeará
donde el río secará para callar.
LUIS ALBERTO SPINETTA
domingo, 5 de febrero de 2012
RAYUELA JULIO CORTÁZAR
Capítulo 7
Toco tu boca,
con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi
mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los
ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo,
la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas,
con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y
que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que
sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras,
de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos
miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí,
se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se
encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la
lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene
con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu
pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como
si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de
fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un
breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es
bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento
temblar contra mí como una luna en el agua.
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